¿Quién es más saludable, un niño delgado o un niño con sobrepeso?


¿Quién es más saludable, un niño delgado o un niño con sobrepeso?

¿Quién es más saludable, un niño delgado o un niño con sobrepeso? Aunque el estereotipo físico que predomina en la actualidad tanto en niños como en adultos, es el de la esbeltez. Debemos tener una visión completa de la importancia de la complexión física del niño. Dicho esto, aquí te voy a dar todas las respuestas.

Aunque se suele tener la creencia de que un niño delgado es más saludable que otro con sobrepeso, la extrema delgadez en un niño también tiene repercusiones y riesgos. Por ejemplo, un niño demasiado delgado puede ser más propenso a las infecciones porque su sistema inmune suele ser más débil. (1*2*3*)

Al observar a niños delgados y gordos, por lo regular el delgado despierta un instinto de protección al ser considerado por su apariencia que es más endeble.

Existen otra serie de factores que trae consigo el sobrepeso en los niños. Es necesario empezar a considerarlos, para establecer eficientemente una comparación entre ambos estados de salud.

¿Cuándo se considera que un niño es obeso?

Un niño que sobrepasa el 85% de IMC (índice de masa corporal) del resto de niños de su sexo y edad, está considerado como propenso a riesgo de sobrepeso. Cuando un niño tiene un IMC superior al 95% de los demás niños de su sexo y edad, se considera que tiene obesidad o sobrepeso. (4*)

¿Es sano que un niño tenga sobrepeso? Ha habido muchos cambios culturales al respecto:

Anteriormente se relacionaba el estar gordo con poder, porque significaba a ojos externos que contaba con las finanzas suficientes; no solo para comer, sino además para comer en exceso. Mientras que la delgadez se asociaba con todo lo contrario, el más flaco era visto como el más débil.

Esta creencia se extrapoló a las áreas de la salud. En el imaginario popular, permanece la idea de que estar flaco es comer poco; se vincula a la ausencia de nutrientes que a la larga conducen al padecimiento de enfermedades.

¿De verdad tener a un niño con sobrepeso es sinónimo de tener un niño sano?

¿Quién es más saludable, un niño delgado o un niño con sobrepeso? Todas las respuestas

Para poder adentrarnos bien en este punto, es importante dejar a un lado esa idea de que el niño más fuerte es ese que come mucho y come de todo.

El sobrepeso en la infancia marca significativamente la vida del niño. Si se sigue manteniendo la idea de que en ello radica su fortaleza, fácilmente puede transformarse en obesidad.

Este problema es algo que trasciende a la necesidad de complacer unos cánones físicos; de hecho la apariencia es uno de los puntos más irrelevantes dentro de este tema. Ya que lo que más preocupa es que se puede tener sobrepeso, incluso se puede ser obeso y estar malnutrido.

¿Por qué una persona obesa puede estar desnutrida?

Esto se debe a que puede estar recibiendo una alimentación tan deficiente que no aporte las vitaminas, los minerales, ni los nutrientes necesarios para un buen funcionamiento.

Cuando repetimos hasta creer fervorosamente que el sobrepeso es salud, se deja de considerar el riesgo de que ocurra un desbalance en sus valores de colesterol, insulina, presión arterial, entre otros. 

El sobrepeso sin la adecuada atención puede convertirse en obesidad. A la obesidad se le relaciona con otras patologías que por lo regular trae consigo como: diabetes, enfermedades en las articulaciones, hígado graso, alteraciones en el metabolismo, que se vea golpeada su autoestima y muchas más.

Por eso es importante no dejarse engañar ante expresiones como: “¡Que gordo y sano luce tu hijo!”. Es necesario, estar alerta ante los factores que puedan afectar la salud física y emocional de los niños, para poder tomar medidas que contribuyan a su adecuado desarrollo.

¿Entonces todos los niños con sobrepeso están obesos y por lo tanto enfermos?

Es normal que te surjan dudas de ese tipo, pero la verdad es que no. Así como el sobrepeso no significa estar sano, tampoco significa estar automáticamente enfermo. Cada caso presenta una serie de características particulares, por lo que deberás poner atención a los indicadores.

Hay niños que si los comparas con los demás de su entorno, puede que presente un incremento en su peso.

Si resulta que el evaluarlo cuenta con una altura y talla proporcionadas, se mantiene activo e inclusive no se excede de los límites de peso estipulados para su edad y se relaciona sin dificultad, entonces no hay nada de qué preocuparse.

Las alertas se encienden cuando el niño además de superar el peso apropiado para él, se agota muy frecuente y fácilmente. Se aísla, su carácter es inestable, es sedentario, se distrae.

Se debe poner atención al caso y realizar la evaluación que conduzca a un diagnóstico oportuno.

¿Qué pasa con los niños delgados, son saludables?

No todas las afecciones de la salud recaen sobre niños que presenten sobrepeso u obesidad exclusivamente.

Estar delgado no significa ser el más ágil y sano de forma automática. Al igual que un niño con sobrepeso, se debe hacer seguimiento de los indicadores.

Si el niño está por debajo del promedio de talla y peso para su edad. Si tiene escasa resistencia física, bajo rendimiento escolar, se lesiona seguido, está irritable, entre otras características, se deben aplicar los exámenes a la brevedad posible.

¿Es mejor tener un niño gordo o tener un niño flaco?

¿Es mejor un niño flaco o un niño con sobrepeso?

Es mejor tener un niño feliz y que cuente con las condiciones para desarrollarse adecuadamente.

Para lograr esto, es necesario que los padres se eduquen y conozcan en profundidad qué significa tener una alimentación equilibrada. Solo con este conocimiento podrán asegurarse de que sus hijos están recibiendo la cantidad exacta de nutrientes que necesitan.

Cuando existe un balance en su alimentación, independientemente de su peso, se previenen enfermedades, mejora su rendimiento físico y académico, así como sus habilidades para relacionarse. 

¿Si los niños están nutridos cual sería el efecto del aprendizaje?

Un niño con todos los nutrientes genera las condiciones más óptimas para un aprendizaje exitoso. Una alimentación balanceada favorece considerablemente el neurodesarrollo; en este sentido, todo niño sano y bien nutrido puede ofrecer un gran rendimiento a nivel académico, físico y afectivo.

Por ello el tipo de alimentación que proporcionamos debe ser el adecuado, el más propicio para optimizar la calidad de vida de niños y de adultos. 

La obesidad o la excesiva delgadez tiene un gran porcentaje de origen genético, ese no lo podemos alterar, ni controlar, pero existe un enorme grado que implica a los hábitos alimenticios. Esto sí que está en nuestras manos y bajo nuestra absoluta responsabilidad.

Si deseas realizar un cambio en tus hábitos para favorecer al desenvolvimiento de la primera etapa de la vida de tus pequeños y que se consolide hacia su adultez, puedes hacerlo.

Conclusión

Te invitamos a aprender cómo alimentarte saludablemente, para vivir sanamente y que los más pequeños de la casa tengan una buena alimentación que los ayude a crecer sanos, con mente y cuerpo activos.

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